
Una baraja de Tarot es una herramienta de trabajo, pero también algo muy personal. Con el uso se va haciendo tuya: las cartas se ablandan, los bordes se gastan y cada imagen te resulta más familiar. Cuidarla bien hace que te acompañe durante muchos años. Te cuento lo que a mí me funciona.
Barajar sin estropear las cartas
Las cartas de Tarot suelen ser más grandes que las de una baraja normal, y barajarlas «a la americana», doblándolas, acaba marcándolas. Hay formas más suaves:
- Mezclar sobre la mesa: extiendes las cartas boca abajo y las mueves con las dos manos, en círculos, como si removieras agua. Después las reúnes.
- Por bloques: coges un montón con una mano y vas dejando caer pequeños grupos de cartas entre las demás.
- Cortar en montones: separas la baraja en tres montones y los juntas en otro orden.
No hay una forma correcta. Elige la que te resulte cómoda y te permita hacerlo con calma.
Dónde guardarla
Lo importante es protegerla de la humedad, del sol directo y de los golpes:
- Una bolsa de tela o una caja de madera o de cartón. La caja original también sirve, aunque con el tiempo se rompe.
- Un sitio fresco y seco, lejos de la cocina y del baño.
- Siempre con las manos limpias al tocarla: la grasa y las cremas manchan las cartas.
Muchas personas envuelven la baraja en un pañuelo de seda o de algodón. Además de proteger, ayuda a tenerla como algo especial, que no se mezcla con lo de todos los días.
Un pequeño ritual para empezar
No hacen falta velas ni nada complicado. A mí me gusta empezar cada tirada con un momento de pausa:
- Me siento en un sitio tranquilo y respiro despacio unas cuantas veces.
- Pienso en la pregunta o en el tema que quiero mirar.
- Barajo sin prisa, hasta que siento que ya está.
Ese minuto de calma cambia mucho la lectura. Te ayuda a llegar a las cartas con la cabeza más despejada y a escuchar lo que te dicen sin agobio.
Si una carta se estropea
Con los años, alguna carta se mancha o se dobla. No pasa nada. Puedes alisarla dejándola unos días entre las páginas de un libro pesado. Si está muy dañada, hay quien sigue usando la baraja tal cual, porque le tiene cariño, y hay quien prefiere estrenar una nueva. Las dos opciones están bien.
Preguntas para llevarte
- ¿Cómo te sientes cuando coges tus cartas: con calma o con prisa por saber?
- ¿Qué pequeño gesto podría ayudarte a empezar tus tiradas con más calma?
- ¿Qué lugar de tu casa sientes como un rincón tuyo para reflexionar?
Si quieres aprender a mirar las cartas como una herramienta para conocerte, en los Arcanos Mayores tienes el significado de cada uno. Y si prefieres que hagamos una lectura, escríbeme por WhatsApp o mira cómo son las consultas.
