Mucha gente llega a una consulta de Tarot esperando que alguien le diga qué va a pasar. Lo entiendo: cuando algo nos preocupa, queremos certezas. Pero en mis consultas el Tarot no funciona así. Lo uso junto al coaching emocional, y en esa unión está la diferencia.
El Tarot como espejo
Cada carta es un símbolo. Una figura, unos colores, una escena. Cuando sale en una tirada, no te dicta lo que va a ocurrir: te muestra una imagen sobre la que pensar. Y casi siempre esa imagen conecta con algo que ya estabas sintiendo y no te atrevías a mirar.
Por eso digo que el Tarot es un espejo. No inventa nada que no esté en ti. Te ayuda a ponerle nombre, a verlo desde fuera y a ordenarlo.
Qué aporta el coaching emocional
El coaching emocional es una forma de acompañar a una persona para que entienda lo que siente y encuentre sus propios recursos. No consiste en dar consejos ni en decidir por ti. Consiste en hacer buenas preguntas y en escuchar de verdad.
Cuando juntas las dos cosas, la consulta cambia:
- Las cartas abren el tema. A veces una carta pone sobre la mesa algo que no habías mencionado.
- La conversación lo aterriza. Hablamos de cómo te afecta, de qué necesitas y de qué está en tu mano.
- Tú sacas tus conclusiones. Yo te acompaño, pero las respuestas que te sirven son las que descubres tú.
Un ejemplo de cómo funciona
Imagina que sale el Cuatro de Copas, la figura sentada que no mira la copa que le ofrecen. Yo no te diría «vas a perder una oportunidad». Te preguntaría: ¿hay algo en tu vida que te están ofreciendo y no estás viendo porque llevas tiempo esperando otra cosa? ¿Qué te ha hecho desconectar?
A partir de ahí hablamos. La carta ha hecho su trabajo: abrir una puerta. El resto lo hablamos con calma.
Lo que no hago
Hay cosas que no entran en mis consultas, y prefiero decirlo claro:
- No predigo ni prometo resultados.
- No te digo lo que tienes que hacer.
- No sustituyo a un médico, a un psicólogo ni a ningún otro profesional. Si estás pasando por algo que te supera, buscar ayuda profesional es una buena decisión, y el Tarot puede acompañar ese camino, nunca reemplazarlo.
Mi frase de siempre lo resume: «No predigo: acompaño. No impongo: escucho».
Preguntas para llevarte
- ¿Qué buscas cuando piensas en hacerte una lectura: una respuesta o entenderte mejor?
- ¿Hay algo que sientes desde hace tiempo y que todavía no te has parado a mirar?
- ¿Qué te ayudaría a tomar tus propias decisiones con más calma?
Si te apetece vivir una consulta así, en la que las cartas y la conversación van de la mano, escríbeme por WhatsApp y buscamos un momento tranquilo. Aquí tienes cómo son las consultas, en persona en El Ejido, por teléfono u online.
